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Henry Ford nos da una lección

Ford logoHoy quiero compartir una anécdota sobre Henry Ford citada en el libro Piense y hágase rico de Napoleon Hill. Aquí tenemos un claro ejemplo de qué significa que las personas de éxito piensan de forma distinta a las que fracasan. Podemos ver claramente el enfoque tan diferente que tienen las personas que triunfan en los negocios a las que sólo aspiran a encontrar un buen empleo.

 

La conclusión final de estas líneas supone un paradigma distinto al que están acostumbradas la mayoría de personas. Un paradigma que todo emprendedor debería instalar en su mente.

«Muchas personas cometen el error de suponer que, porque Henry Ford tenía pocos «estudios», no era un hombre «educado». Esa palabra deriva de la palabra latina educo, que significa sacar, extraer, adquirir de dentro.

 

Un hombre educado no es, necesariamente, alguien que tiene abundancia de conocimientos generales o especializados. Un hombre educado es el que ha cultivado las facultades de su mente de tal manera que puede adquirir cualquier cosa que se proponga, o su equivalente, sin violar los derechos de los demás.

 

Henry Ford nos da una lecciónDurante la Primera Guerra Mundial, un periódico de Chicago publicó ciertos editoriales en los que, entre otras cosas, a Henry Ford se le llamaba «ignorante pacifista». El señor Ford objetó esas afirmaciones y entabló un pleito por difamación contra el periódico. Cuando el juicio tuvo lugar, los abogados del periódico exigieron una justificación y llamaron al propio señor Ford al banquillo de los testigos, con el propósito de demostrarle al jurado que era un ignorante. Los abogados le hicieron a Ford una gran variedad de preguntas, todas dirigidas a demostrar de manera evidente que, si bien quizá poseyese una cantidad considerable de conocimientos especializados en lo que se refería a la fabricación de automóviles, básicamente era un ignorante.

 

Ford le hicieron preguntas del estilo de:

– ¿Quién fue Benedict Arnold?

– ¿Cuántos soldados enviaron los británicos a las colonias americanas para sofocar la rebelión de 1776?

En respuesta a esta última pregunta, el señor Ford replicó:

– Ignoro la cantidad exacta de soldados que los británicos enviaron, pero he oído decir que fue una cifra considerablemente mayor que la de los que regresaron.

Al final, el señor Ford acabó por cansarse de ese tipo de preguntas y, para contestar una particularmente ofensiva, se inclinó hacia adelante, señaló con el dedo al abogado que había hecho la pregunta y dijo:

– Si de veras quisiera responder la pregunta tonta que acaba de hacerme, o cualquiera de las otras que me ha hecho, permítame recordarle que en mi escritorio tengo una hilera de botones y que apretando el adecuado puedo llamar en mi auxilio a hombres capaces de responder cualquier pregunta que quiera hacerles en lo que concierne al negocio al que he dedicado casi todos mis esfuerzos. Ahora dígame para qué necesito llenarme la cabeza con conocimientos generales, con el fin de contestar preguntas, cuando dispongo de hombres a mi alrededor que pueden proporcionarme cualquier conocimiento que les pida.

Indudablemente, ésa fue una respuesta muy lógica.

Y dejó confundido al abogado. Todas las personas que había en la sala se dieron cuenta de que no era la contestación de un ignorante, sino de un hombre educado. Cualquier hombre es educado si sabe dónde adquirir el conocimiento cuando lo necesita, y cómo organizar ese conocimiento en planes definidos de acción.

Mediante la asistencia de sus «equipos de trabajo» Henry Ford tenía a su alcance todo el conocimiento que necesitó para convertirse en uno de los hombres más ricos de Estados Unidos. No era esencial que tuviese esos conocimientos en la mente.

 

USTED PUEDE OBTENER TODO EL CONOCIMIENTO QUE NECESITE

 

La acumulación de grandes fortunas requiere poder, y éste se adquiere mediante el conocimiento especializado, inteligentemente dirigido y organizado, pero esos conocimientos no tienen por qué estar en posesión de la persona que acumula la fortuna

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13 comentarios en “Henry Ford nos da una lección”

    • Hola Romario Alberto!
      Sí, humilde e inteligente. La inteligencia no se demuestra por acumular datos en el cerebro, sino por saber relacionar conceptos, extraer conclusiones y, sobretodo, por emprender acciones que nos lleven a lo que queremos coneguir.

      Gracias por tu comentario!

      Responder
  1. Hola henry ford un buena persona ala quien deben seguir su ejemplo dejo trascendencia hoy en día con sus frases que son ciertas hoy en día sus frases de motivación y todo eso grande henry ford

    Responder
  2. Este libro fue escrito hace mas de 50 años y lo considero vigente en la actualidad. Es la base de los libros de Relaciones Humanas y de los nuevos grandes empresarios.

    Responder
  3. Muy bueno este post. Henry Ford es un gran ejemplo a seguir. Me recuerda una situación en mi vida, hace muchas décadas, en que un amigo me decía todo lo que yo necesitaba llevar en mi coche como herramientas de auxilio por si me pasaba algo. Sí, yo lo entendía, pero no sabía ni quería usarlas, o en algunos casos ni siquiera tenía la fuerza suficiente para cogerlas, por lo que a su pregunta de «¿y si un día te pasa algo?», yo le respondí simplemente, «no te preocupes, siempre llevo una agenda con todos los teléfonos de quienes saben hacer todo eso».

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  4. Sandra, esperamos estén bien. Gracias por la información. Ser humildes y rodearse de personas que sean más inteligentes, preparadas, expertas y hasta que sean mejores que uno es necesario para tener éxito en las metas. Muchas gracias de nuevo.

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  5. Este artículo me recordó una frase que creo que es de Ernesto Sábato: «No hay preguntas tontas, sino tontos que no preguntan».
    Henry Ford era modesto y se rodeaba de personas más preparadas que él. Personas a las cuales podía preguntarles y aprender.
    Muchas gracias.

    Responder

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