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Cómo crear una web de terapia, coaching o psicología

Cómo crear una web de terapia, coaching o psicología

¿Estás pensando en crear una página web para promocionar tus servicios de terapia o de coaching y no sabes muy bien por dónde empezar? ¿No sabes qué apartados debe tener tu página web ni qué escribir para que te ayude a atraer clientes?

O tal vez, ¿ya tienes una página web pero no te termina de funcionar porque no te están llegando clientes a través de internet?

Normalmente, cuando los profesionales del desarrollo personal piensan en tener presencia en internet, lo primero que hacen es contactar con un diseñador para crear su página web. Incluso algunos me escriben para comentarme que crearán una página web y una vez terminada me contratarán para ayudarles a promocionarla.

Mi reacción siempre es la misma: “No, por favor, ¡no hagas eso! Si vas a trabajar conmigo, primero trabaja conmigo y luego te haces la web.”

Un diseñador web tiene la función de diseñar. Es decir, te lo pone bonito.

Pero para que el diseñador pueda hacer su trabajo, tú tienes un trabajo previo.

Tendrás que decirle los textos que quieres poner, los apartados que tendrá tu web, a quién te diriges…

Si no lo tienes muy claro, escribirás a tu manera y presentarás tu profesión sin ninguna estrategia detrás. Acabarás teniendo lo que yo llamo un folleto online. Y esto no te ayudará a atraer clientes.

Piensa que tu página web ha de formar parte una estrategia de marketing, es decir, no funciona si creas la web y luego piensas en la estrategia.

Una vez ya sabes qué quieres vender, a quién se lo quieres vender y cómo quieres presentarlo, es el momento de plasmarlo en la web y realizar todas las acciones fuera de la página web para atraer clientes que acaben contactando contigo y contratando tus servicios.

Si lo haces al revés seguramente no te ayudará a atraer clientes. Y cuando contrates a un profesional para que te ayude con el marketing, tendrás que rehacer toda la página web. Porque, al final, la página web es una consecuencia de la estrategia.

Además, como habrás invertido mucho tiempo, esfuerzo y dinero en esta página web, tendrás muchas reticencias a hacer cambios y eso retrasará el hecho de que te funcione y empiecen a llegarte clientes por internet.

Por eso hoy quiero hablarte de cuatro cosas que debes pensar muy bien antes de crear tu página web. Dale al play y te cuento los cuatro pasos previos a crearla.

 

 

1. Define tu nicho de mercado

Piensa a quién te diriges, quién es tu cliente ideal.

Sé que esto lo he dicho muchas veces, pero se trata de los cimientos de tu negocio. No basta con dedicarse a un tipo de terapia o un método, también es necesario dirigirse a un público concreto y ofrecerle soluciones concretas.

Si esto no lo tienes claro, te resultará muy difícil atraer clientes por internet.

Una vez lo tienes claro, has de investigar a fondo a tu cliente ideal.

Debes  conocer sus problemas, sus preocupaciones, qué les quita el sueño, cómo se sienten, qué está pasando en su día a día, cuáles son sus necesidades…

De esta manera te resultará muchísimo más fácil escribir textos que conecten con ellos.

 

2. Decide qué quieres ofrecer

Y, como ya te he comentado antes, no basta con ofrecer terapia o coaching.

Decide cuál es la solución concreta que ofreces a esos problemas que tienen tus clientes ideales.

Además, si has visto alguno de mis vídeos, ya sabrás que mi recomendación siempre es ofrecer programas de terapia o coaching y no sesiones sueltas.

Ofrecer sesiones sueltas impide que tengas un negocio estable y no te permite poder ayudar de una forma real, profunda y duradera a tus clientes o pacientes.

 

3. Escribe textos que conecten con tu público

Ya sabes quién es tu cliente ideal, lo conoces bien y sabes qué solución necesita y puedes ofrecerle. Ahora se trata de escribir unos textos que al leerlos, tu cliente ideal diga «Parece que me estás leyendo la mente. Estás describiendo justo lo que me pasa y lo que deseo conseguir».

Con estos textos, lo que quieres es que tu cliente se sienta identificado, que conecte contigo porque conoces sus necesidades y se dé cuenta de que lo que tú le ofreces es lo que necesita.

 

4. Crea una lista de suscriptores

Ya hemos comentado antes que hay que evitar convertir nuestra web en un póster online. Para ello, necesitamos que la web permita a las personas que la visitan interactuar contigo antes, incluso, de decidir contratarte.

¿Eso cómo se hace?

Teniendo un blog en el que publiques de forma periódica y captando una lista de suscriptores. De este modo crearás una comunidad de personas que siguen tu trabajo y te ven como un experto en el tema en el que eres especialista.

Para crear tu lista de suscriptores es imprescindible que tengas un recurso gratuito alineado con los puntos anteriores, que ofrecerás a cambio de que tu público objetivo comparta su email contigo.

Así conseguirás que tu comunidad, es decir, las personas que serán tus clientes, se identifiquen contigo y te vean como la persona de referencia y experta en aquello que necesitan. En definitiva, te conocerán como la persona idónea para ayudarles.

 

Ahora que ya conoces los cuatro pasos para crear tu página web, ¿qué opinas? ¿Te has encontrado en el caso de haber creado la web y que no funcione? Te leo en los comentarios.

Cómo superar el miedo a la cámara en 3 pasos

Cómo superar el miedo a la cámara

¿Te incomoda grabarte en vídeo? Sabes que te iría muy bien para atraer clientes por internet pero, ¿te pones nervioso delante de la cámara y sigues evitándolo?

La mayoría de mis clientes, psicólogos, terapeutas o coaches, cuando llegamos al punto de publicar vídeos en Youtube y en redes sociales me dicen que saben que necesitan hacerlo, incluso que quieren hacerlo, pero que les cuesta mucho.

Se ponen muy nerviosos, se quedan en blanco, ponen cara de susto, no les gusta cómo se ven o la voz que tienen. Les da vergüenza que sus familiares y conocidos les vean, o tienen miedo de qué pensarán sus colegas de profesión.

Hay personas que se transforman cuando aparece una cámara. Pueden estar tan tranquilas y cuando ven una cámara de repente se quedan serias, no saben cómo ponerse ni qué hacer con las manos.

Así que siguen posponiendo los vídeos.

Tras años de trabajar con mis clientes he descubierto que el bloqueo más grande viene por no gustarse cuando se ven. Se ven raros, no se reconocen.

Uno mismo no está acostumbrado a verse. Pero para las personas que te ven eres una persona normal hablando. Cuando hablas con un cliente en persona o por vídeoconferencia te ve así y no piensa nada malo, simplemente te escucha y habláis, ¿no?

Pero tú sueles verte un momento cuando te miras en el espejo, quieta o quieto, te arreglas el pelo para que te quede ideal y encima pones tu mejor cara. No estás hablando y gesticulando. Cuando te ves en vídeo no reconoces esos gestos o no te gustan. Si estuvieras todo el día con un espejo delante te acostumbrarías a verte.

Además, a la mayoría de la gente tampoco le gusta su voz cuando la escuchan grabada. Tu voz te suena rara porque en tu día a día tú te escuchas desde dentro de tu cabeza. De hecho tú escuchas una mezcla entre el sonido que emites hacia afuera y lo que resuena dentro de tu cráneo.

Por eso el sonido que tú reconoces como tu propia voz es ligeramente diferente a cómo lo escuchan las otras personas. Y cuando escuchas una grabación lo primero que piensas es “Mi voz no suena así, ese cacharro la distorsiona”. Y lo cierto es que a las demás personas les suena como tu voz normal.

Teniendo todo esto en cuenta quiero recomendarte 3 pasos para superar esa aversión a grabarte en vídeo. Dale al play para descubrirlos.

 

 

1. Acostúmbrate a verte grabado

Grábate y mira el vídeo. Acostúmbrate a verte, a tus gestos, a escuchar tu voz y tu entonación. Piensa que la primera vez que te grabes será la peor. Desde ahí solo te queda mejorar.

Grábate solo por practicar, como un juego, pensando que no lo vas a publicar. Eso te quitará mucha presión y además te servirá para conocerte y hacerlo cada vez mejor.

Si hay algún gesto que te disguste, podrás tomar nota y evitarlo en las siguientes grabaciones.

 

2. Habla a alguien concreto

Imagina que detrás de la cámara hay una persona concreta. Habla como si se lo explicaras a un cliente, o a un amigo.

También puedes ponerte una foto de esa persona detrás de la cámara para que te ayude a tener la sensación de estar hablando con ella. O incluso pedirle a algún familiar o amigo que esté presente mientras grabas para hablarle directamente y que el vídeo quede más natural.

 

3. Prepara un guion

Escríbete un guion con todos los puntos que quieres tratar, pero que no sea muy extenso, detallado y rígido.

Cuanto más hayas escrito más te costará grabar el vídeo porque querrás decir las cosas como en el texto y no dejarte nada. Mi recomendación es que anotes las 2 o 3 ideas que quieres explicar y las desarrolles sobre la marcha. Como si fuera una conferencia o una consulta con un cliente.

 

En definitiva, la clave para superar esos nervios es dejar de pensar en tu aspecto y en cómo te sientes, y centrarte en el mensaje que quieres transmitir.

Cuando dejas de poner tu atención en ti y te centras en lo que quieres explicar y en que la persona que tienes enfrente te entienda (aunque solo te la estés imaginando), tu nerviosismo disminuirá.

Cuanto más practiques, mejor lo harás. No es posible hacerlo como un presentador de la tele el primer día que te grabas. Necesitas un aprendizaje. Y eso se logra haciéndolo. Con el tiempo irás mejorando, sintiéndote más cómodo delante de la cámara e incluso llegarás a disfrutar viéndote en la grabación.

Después de conocer estos tres trucos, ¿crees que es momento de empezar a grabarte para promocionar tus terapias? ¿Qué crees que te está frenando a subir contenido en vídeo?

Cuéntamelo todo en los comentarios.

¿Deberías hacer terapia o coaching gratis?

Quizás empiezas como psicólogo, terapeuta o coach, o tal vez ya tienes tu consulta presencial pero empiezas online y te interesa ganar experiencia. O tal vez has creado un programa nuevo de terapia o coaching y quieres probarlo con clientes reales para validarlo.

En cualquier caso, te ha surgido la duda de si deberías atender a clientes de forma gratuita para adquirir experiencia.

Quiero aclararte que no estoy hablando de la sesión o entrevista gratuita que recomiendo hacer para adquirir nuevos clientes, de eso ya hemos hablado en otras ocasiones. En este caso te hablo de realizar todo un proceso de terapia o coaching de forma gratuita.

Son muchos los terapeutas y coaches que me hacen esta pregunta continuamente. Y son muchas las razones por las que puedes plantearte realizar un proceso de forma gratuita: inseguridad por falta de experiencia, la ilusión y ganas de empezar a trabajar con pacientes, ganar autoridad y reconocimiento, validar un método o programa nuevos…

Todos estos argumentos son muy lógicos y razonables, pero ¿te has parado a pensar en la percepción de la persona que ve tu oferta? Dale al play y te cuento más.

 

 

Lo que percibe un cliente potencial

Para empezar, el hecho de ofrecer de forma gratuita un programa entero de terapia o coaching puede tener el efecto contrario al que buscas:

La sensación de que hay gato encerrado hará que desconfíe de tu trabajo y deduzca que se trata de un servicio de baja calidad, te considere mal profesional sin llegar a conocerte e incluso que eres un terapeuta o coach novato.

 

Si alguien decide probar tu programa de coaching o terapia gratis

Aún así, puede que encuentres alguien que quiera formar parte de tu programa de terapia o coaching de forma gratuita, pero… ¿realmente te interesa hacerlo así?

En primer lugar, el nivel de implicación de esta persona será mucho menor que el de una persona que sí está pagando por tu terapia o programa de coaching, porque no tiene nada que perder y no lo valora. Por lo tanto, los resultados obtenidos no serán fiables ni te ayudarán a analizar las partes en las que puedes mejorar.

Además, al no notar mucha mejoría, el cliente puede empezar a dudar de tus capacidades como profesional y decidir dejar el proceso a mitad de camino. O seguir, pero de nuevo sin la implicación adecuada para poder trabajar el programa de forma completa y obtener los resultados esperados. Y tú también puedes dudar de tu profesionalidad o de tu metodología.

Incluso puede tener la mentalidad de que te está haciendo un favor para ganar experiencia o testear tu nuevo programa.

Y al terminar, no has ganado la experiencia ni la seguridad y confianza en ti mismo, no te puedes fiar de los resultados, no puedes validar tu método, y no te deja un buen testimonio que te ayude a conseguir clientes. Y por si fuera poco te entran dudas de si podrás vivir de tu profesión.

 

En conclusión

No te recomiendo trabajar gratis. No ayudas a la persona que decidió aceptar tu proceso de coaching o terapia gratuito porque no se lo toma suficientemente en serio.

Y tú no consigues los objetivos que te habías propuesto al trabajar con un caso real, porque no lo es.

Un caso real es una persona que está tan motivada, que quiere tanto ese cambio o esa mejora, que está dispuesta a pagar para que un profesional la ayude. El grado de compromiso es mucho mayor que el de una persona que lo hace por probar o por hacerte un favor.

¿Qué piensas tú al respecto? ¿Has trabajado gratis alguna vez? ¿Cómo fue tu experiencia? Cuéntamelo todo en los comentarios.

Si conoces a alguien a quien le vendría muy bien escuchar esta información, envíale este vídeo. Seguro que te lo agradece.

Y si todavía trabajas con sesiones sueltas y quieres saber cómo crear tus programas de coaching, terapia o nutrición, te invito a descargar mi guía gratuita. Puedes hacerlo desde el botón amarillo de aquí abajo.

Cómo vender sesiones de terapia y coaching online

Cómo vender sesiones de coaching y terapia online

Estos días me están apareciendo bastantes anuncios en Instagram de psicólogos, terapeutas y coaches que ofrecen sesiones online. Los miro y, sinceramente, creo que no les debe de estar funcionando muy bien.

Hoy quiero hablarte de cómo vender sesiones de coaching y terapia online, porque el proceso de adquisición de un nuevo cliente no es el mismo que en offline.

Para empezar vamos a ver cómo se suele trabajar en una consulta presencial y luego veremos las diferencias cuando lo quieres hacer por internet.

Dale al play y te cuento las claves para vender tus sesiones de coaching y terapia online.

 

 

Consulta presencial

Los clientes llegan por referencias o por recomendación de otros clientes. 

Lo de poner carteles y repartir folletos no suele funcionar, aunque todo el mundo lo haga, seguramente porque ven que otros lo hacen.

La primera idea que quiero que te quedes es que el hecho de que mucha gente lo haga no significa que funcione. Seguramente esto es lo que está pasando y va a pasar cada vez más con este tipo de anuncios de profesionales de la ayuda que se publicitan en redes sociales diciendo que ahora hacen consultas online.

La primera sesión se suele cobrar más cara.

Se suele cobrar al terminar cada sesión.

Al terminar se queda para la siguiente sesión.

No hay un límite de tiempo predeterminado para el proceso. Vais viendo según evoluciona el cliente o paciente.

 

Consulta online

Vamos a ver las diferencias en cómo se trabaja online. Porque no es suficiente con publicar en Facebook o Instagram que ahora haces sesiones online para que la gente te contrate. Eso es el equivalente a colgar carteles por tu barrio.

Y solo con las referencias no suele ser suficiente (tampoco offline, todo hay que decirlo).

Necesitas atraer clientes que no te conocen de nada y para ello necesitas generar confianza a través de una pantalla, que es una barrera importante porque la gente suele ser bastante desconfiada por internet. 

En mi blog encontrarás muchos vídeos y artículos sobre marketing para psicólogos, coaches, terapeutas y nutricionistas. Pero ahora no quiero centrarme en cómo atraer clientes (que sería el marketing), vamos a cómo vender.

 

Clave 1: La entrevista gratuita

Si quieres vender tus sesiones online debes hacer una entrevista gratuita para que el posible cliente o paciente te conozca y para poder valorar si le puedes ayudar.

No puedes esperar que alguien te reserve una cita solo porque has publicado que haces sesiones online.

Por tanto, no solo no se cobra más cara esta sesión sino que te recomiendo que sea gratuita. Porque el hecho de tener que pagar para hablar contigo y asegurarse de que quieren trabajar contigo es una barrera muy grande. Eso hace que mucha gente ni siquiera te contacte.

Si saben que es gratuita, no tienen nada que perder.

Ahora, lo que te propongo que hagas NO es una sesión de prueba, no es para que pruebe cómo trabajas y, si le gusta, seguir. 

Es una entrevista donde se trata de que te cuente lo que le pasa, las dificultades que tiene y en qué necesita que le ayudes. Así puedes valorar si le puedes ayudar.

Además así tiene la oportunidad de conocerte y de preguntarte las dudas que tenga antes de decidirse a empezar. Es muy importante que haya feeling y que el cliente confíe en ti y sin esta sesión es bastante difícil que alguien te quiera pagar nada por internet y por adelantado.

 

Clave 2: Cobrar por adelantado

Necesitas cobrar con tarjeta de crédito (por PayPal o Stripe) o por Bizum y por adelantado. No después de la sesión, porque si no, no tienes la seguridad de que te paguen.

Aunque no sea con mala voluntad, si la persona no se aclara para pagar o se le olvida, luego tienes un problema. Así que siempre por adelantado.

Por eso también es muy importante que la persona pueda hablar contigo y confíe en ti antes de pagar por internet.

 

Clave 3: Dejar de vender sesiones sueltas y ofrecer programas

Además te recomiendo no ofrecer sesiones sueltas y que cada día decidáis si sigue o no. Esto tanto online como offline. Pero es especialmente necesario online.

Ofrece un programa cerrado de sesiones (que puede durar varios meses) enfocado a unos objetivos concretos que pactáis antes de que te contrate.

Y también te recomiendo cobrar este programa por adelantado. Si lo cobras sesión a sesión, no hay compromiso real por parte del cliente. Y si no se compromete, no tienes estabilidad económica ni puedes ayudarle de forma profunda y duradera.

Cobrar por adelantado todo el proceso es un beneficio para las dos partes. Es un ganar-ganar.

Entonces aún es más necesaria la entrevista gratuita. Cuanto más grande sea el compromiso, más debe confiar en ti el cliente. Le pides que te pague por adelantado todo el proceso y que se comprometa a trabajar contigo durante varios meses.

Si no sabes cómo crear estos programas de coaching, terapia o nutrición de varios meses, tengo una guía gratuita donde te cuento como hacerlo. Te la puedes descargar haciendo click en el botón amarillo al final de este artículo.

Tras ver el vídeo, ¿qué crees que puedes hacer diferente a la hora de ofrecer tus sesiones online?

Si conoces a alguien a quien le vendría muy bien escuchar esto, hazle un favor y envíale el vídeo. Seguro que te lo agradece.

Cómo hacer terapia y coaching online durante la cuarentena

Si te dedicas a la psicología, las terapias o al coaching seguro que has tenido que cancelar sesiones, talleres y cursos que tenías programados.

Así que de repente te has visto con la agenda vacía y sin ingresos durante los próximos meses y no tienes perspectivas de que la situación vaya a mejorar incluso después de la cuarentena.

Algunas personas me han dicho que en el momento en que estamos la gente no quiere terapia ni coaching, tiene otras prioridades.

Hoy quiero hablarte del papel tan importante que tenemos los profesionales del desarrollo personal en estos momentos.

Dale al play y te cuento lo que he estado observando estas últimas semanas y lo que va a suceder en el futuro próximo.

 

 

Como todas las crisis esta encierra oportunidades. Pero no solo eso, es que el mundo necesita a los profesionales de la ayuda (psicólogos, terapeutas y coaches) ahora más que nunca.

El mundo te necesita.

Hace años que estoy diciendo que los profesionales del desarrollo personal somos los líderes del cambio de consciencia que necesita el mundo y que ya estaba sucediendo. Un cambio en la forma de relacionarnos, de alimentarnos, de cuidar nuestra salud, de criar y educar a nuestros hijos, de vivir la espiritualidad, de interactuar con la naturaleza, de entender la vida, de gestionar nuestras finanzas…

Este cambio  de consciencia se ha estado dando de forma lenta y silenciosa durante los últimos años. Pero ahora, con esta crisis sanitaria, económica y social que estamos viviendo, la vida nos ha dado un empujón y nos ha dado la oportunidad de hacer estos cambios de forma masiva.

Nos ha dicho: “Basta, ya estáis preparados. Toca ponerlo en práctica. Todos”.

Ya no se trata solo de cómo puedes ganarte la vida ayudando a los demás o de cómo puedes tener ingresos durante la cuarentena, sino de cómo puedes ayudar a más personas que lo necesitan.

Porque la persona que tenía problemas con su pareja, los sigue teniendo, y además ahora pasan todo el día juntos y encerrados en casa. La persona que tenía ansiedad o depresión, la sigue teniendo y quizás ahora se le haya agravado. La persona que tenía un trastorno obsesivo compulsivo y su obsesión era la higiene y las bacterias, ahora debe de estar desbordada. Y la persona que tenía hipocondría, no te digo cómo debe de estar.

Y así te podría poner muchos más ejemplos.

Cualquier persona que estuviera en un proceso terapéutico o de coaching ahora lo sigue necesitando, incluso más. No pueden quedar estas personas desatendidas.

Y muchas otras personas necesitan ahora también acompañamiento para sobrellevar y asimilar esta situación.

Te necesitan.

Pero además mucha otra gente debido al tiempo libre, a solas, sin el ajetreo habitual, está despertando ahora y decide que quiere hacer cambios en su estilo de vida y en sus relaciones. Y van a necesitar profesionales que les acompañen.

Estamos viviendo un momento histórico nunca antes visto, que afecta a todo el mundo por igual, independientemente de su formación, nivel económico y cultural o país. Y esta situación genera mucha incertidumbre en el día a día y en el futuro inmediato y a más largo plazo.

Está claro que lo primero es salvar la vida, la salud física. Pero inmediatamente después, la siguiente necesidad es la salud mental y el equilibrio emocional.

No es un lujo o un capricho.

Así que nada de que en este momento la gente ya no quiere terapia o coaching.

Por tanto, si no lo habías hecho hasta ahora, toca ponerse las pilas con las herramientas online y hacer tus sesiones por vídeo conferencia, la única vía de la que dispondremos en los próximos meses.

He hablado con profesionales del desarrollo personal que me han dicho que les han cancelado los talleres y cursos presenciales de los próximos 3 meses por la cuarentena. Y que precisamente por eso ahora tienen tiempo y el empujón que necesitaban para por fin ponerse en serio con internet, algo que hace años que estaban posponiendo.

Te animo a que lo hagas también.

Piensa que no se trata de vender sino de estar disponible para la gente que te necesita. Y para eso deben conocerte, enterarse de que existes, y confiar en ti.

Vamos por pasos. De entrada y de forma más inmediata hay muchas herramientas gratuitas que puedes usar para tus sesiones online: llamadas de Whatsapp, Zoom, Skype, Whereby, Google Hangouts… Incluso si estabas dando un taller o un curso presencial no tienes por qué cancelarlo. Podéis reuniros el grupo por Zoom, Skype o Google Hangouts.

Y para cobrar online puedes usar PayPal o Stripe. Son gratuitos y solo se quedan una pequeña comisión de cada pago.

Además de dar apoyo a los clientes que ya tienes, piensa que esta cuarentena nos está llevando a cuestionarnos todo en la vida. Cuando termine nada volverá a ser como antes. No sabemos aún cómo y por eso hay mucha incertidumbre.

Estamos en un punto de inflexión en la consciencia de la humanidad donde hay muchísimas posibilidades en todos los aspectos de la vida. Y hacia dónde nos dirijamos depende mucho de las decisiones que tomemos a nivel individual y colectivo.

Quizás como estamos en casa no somos muy conscientes, pero el fin del mundo tal y como lo conocemos es ahora.

No fue en el año 2000 ni en la crisis del 2008, ni al final de 2012, como decían los mayas. Ha llegado en 2020.

Así que, queridos emprendistas, os toca liderar este cambio.

Ahora la gente que no lo había hecho va a despertar en masa y va a necesitar vuestra ayuda para hacer realidad esos cambios en su vida. Necesitan que profesionales como vosotros les acompañéis. Porque una cosa es darse cuenta de que necesitan cambiar y otra saber cómo hacerlo y cómo ponerlo en práctica en su día a día.

Y va a suceder que, después de probarlo, mucha gente se va a dar cuenta de que las terapias y el coaching online funcionan igual de bien, y por eso van a estar todavía más abiertos a contratar a profesionales a través de internet una vez pasado todo esto.

Pensando en el futuro próximo, cuando termine la cuarentena, también te conviene mucho empezar a promocionarte por internet si aún no lo haces o mejorar tu marketing online si todavía no te llegan suficientes clientes por esta vía.

Aprovecha ahora que tienes tiempo para aprender y renovarte para el futuro inmediato.

Lo bueno es que esta crisis nos ha llegado cuando ya sabemos hacerlo. No tienes que reinventar la rueda.

Ahora, como especialista en marketing para psicólogos, terapeutas y coaches te quiero decir que solo publicar en redes sociales no funciona y solo tener una web tampoco.

 

CAFÉ VIRTUAL EN UNOS DÍAS

Como dije en mi último vídeo, al final he decidido que en unos días voy a hacer un café virtual online para todos los psicólogos, coaches y terapeutas que quieran conocer la forma que funciona para promocionarse con éxito a través de internet, generando confianza y empatía.

No voy a vender nada, no estoy de lanzamiento, ni siquiera voy a preparar un Power Point.

Quiero que sea una charla distendida donde te explicaré lo que necesitas tener en cuenta si quieres que la gente te encuentre por internet, confíe en ti y te elija como la persona que la acompañe en su proceso de transformación.

Voy a hacerla solo con ánimo de ayudar y que tengas claro qué debes hacer y qué no. Creo que es mi deber compartir lo que sé para que el camino se te haga más fácil.

Y podrás preguntarme todo lo que necesites.

Como aún no sé qué día la haré, puedes seguirme en Instagram y te avisaré por allí.

O si estás suscrito a mi lista también te avisaré por email para apuntarte. Si no estás suscrito puedes apuntarte a cualquiera de los recursos gratuitos que tengo en mi web. Por ejemplo el mini-curso “Cómo conseguir Más y Mejores Clientes”.

Si conoces a algún coach, psicólogo o terapeuta al que le vendría bien escuchar esto, envíale este vídeo.

Y recuerda: el mundo te necesita ahora más que nunca. No te escondas. 😉 

Gracias.